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sábado, 31 de diciembre de 2011

¡Feliz año nuevo!

Después de la avalancha de felicitaciones navideñas que recibí en este mi blog (un total de cinco alumnos me felicitaron en los comentarios de mi felicitación navideña; ya lo tendré en cuenta, ya), no cejo en continuar mis felicitaciones de año nuevo. En este año 2012 van a ocurrir muchas cosas importantes en vuestra vida y en la mía también:

- El mundo se va a acabar, según los mayas.
- Nos van a hacer recortes por todas partes, con lo que se acabó gastar y pedir como la señá Benina a vuestros padres.
- Tenéis que elegir instituto y bachillerato, con lo que todo ello conlleva.
- Os marcháis definitivamente del Juande, abandonándonos para siempre, aunque llevándonos en el corazón.

Por todo ello, os deseo que os lo paséis fenomenal y disfrutéis de esta noche, para coger con fuerza este año que viene repletito de cambios. Un abrazo muy fuerte a todos.

jueves, 22 de diciembre de 2011

¡Feliz Navidad!

Espero que paséis unas felices vacaciones, que os traigan muchas cosas los Reyes y que disfrutéis de buenos momentos con amigos y, por qué no, también con la familia. ¡Un abrazo muy fuerte a todos de vuestro profe!

martes, 20 de diciembre de 2011

Ayuda

Mis queridísimos alumnos. Ante todo, siento que el examen haya sido más largo que un día sin pan, pero es lo que hay, si quiero hacer de vosotros personas con futuro, que no solo sepan estudiar de memorieta sino que sepan relacionar conceptos y escribir correctamente, tengo que hacer estos exámenes tan bíblicos.

Por otra parte, vamos a organizarnos para el jueves. Como somos un montón de apuntados al taller del jueves, tenemos que pensar en distintos juegos que vosotros podéis traer para ese día, así que, por favor, escribid en los comentarios distintos juegos que tengáis y que veáis adecuados.

Yo voy a llevar cinco juegos, que ahora pasaré a comentar, y como todavía no tengo el don de la ubicuidad y no puedo estar en cinco sitios a la vez, necesitaría vuestra ayuda: necesito monitores de 4º que aprendan conmigo las reglas y luego sean capaces de enseñárselas al resto de compañeros, tanto de 3º como de 4º. Por eso, necesito voluntarios para convertirse en monitores, tanto de mis juegos como de los que traigáis.

Los cinco juegos que voy a llevar son los siguientes (he elegido cinco juegos más o menos fáciles de aprender):

- Sabotage: juego de cartas muy sencillo y divertido. Pueden jugar hasta diez jugadores. Consiste en ir formando con las cartas unos túneles que lleguen hasta las "cartas-meta" donde hay dos piedras y una pepita de oro. Entre todos se colaborará para llegar allí, pero no todos son colaboradores. A cada uno se le da una carta con un rol: o eres enano minero, o eres enano saboteador; estos últimos tendrán que impedir que se llegue al oro, haciendo la puñeta a los demás. Como nadie debe saber tu papel, todo el mundo será sospechoso y la colaboración se puede convertir en paranoia de "tú eres un saboteador". Divertidísimo y fácil de aprender.

- Ciudadelas: otro juego de cartas muy sencillo. Con una serie de cartas de edificios habrá que ir formando tu propia ciudad, con distintos distritos, pagando dinero por ello. Pero lo más divertido es que al principio de cada ronda serás un personaje que tiene una serie de habilidades: algunos, hacer el bien a ti mismo; otros, hacer la puñeta a los demás, como el ladrón (que decidirá robar a otro personaje) o el asesino (que "matará" a otro personaje sin saber quién es en esa ronda, y que no podrá jugar). Ay de ti como te maten varias veces, no hay quien construya.

- Aventureros al tren: juego de mesa con el mapa de Europa en el siglo XIX, cada jugador recibirá unos tickets de viaje y tendrá que realizar sus recorridos construyendo por los diferentes caminos que lleven de una ciudad a otra. Lo malo es que tus compañeros también querrán hacerlo, así que tendrás que correr para conseguir las cartas necesarias para poder construir rápido, antes de que te hagan la puñeta y te hagan dar una buena vuelta para llegar a tu destino. Uno de los juegos de mesa más populares en Europa y el mundo.

- Kuh-handel: juego de cartas alemán, que significa más o menos subasta de animales. Juego sencillísimo y divertido, en el que en cada ronda un jugador es el subastador y tiene que intentar que sus compañeros paguen una pasta por animales, para intentar crear "familias" que luego le darán puntos de victoria. Lo mejor es intentar poner histéricos a tus compañeros para que paguen más de lo que realmente valen, aunque al final acaba la gente tan nerviosa por conseguir animales que hará lo que sea. Una vez subastados, comienza la segunda parte, donde habrá que jugar al farol o no, según tu estrategia, para conseguir completar tus familias.

- Carcassonne: el juego más vendido en España y Europa entera, con veinte mil expansiones ya, solo jugaremos al juego básico. Entre todos los jugadores, habrá que construir un mapa de ciudades, caminos, claustros y campos de labranza en plena Edad Media, donde irás consiguiendo puntos según lo que vayas construyendo. Hay dos maneras de jugar: o construyendo a tu bola y consiguiendo puntos, o haciendo el mal a los demás si no puedes hacer el bien (el famosísimo "bitchy way"). Una mezcla de los dos es perfecta, porque siempre es más divertido. Juego adictivo en cuanto lo conoces. Yo seré el master de este juego, al ser el más "complicado" (no es para tanto, pero tiene más reglas).

La idea es que mañana, los voluntarios, os vengáis a mediodía mañana u os quedéis a comer en el cole con un bocata y me ponga a explicaros todo, incluso si nos da tiempo jugar a alguno de ellos. Y si queda alguno por explicar, el jueves mismo podemos hacerlo en algún momento.

Espero vuestras respuestas en los comentarios. Para que salga bien el taller, necesito vuestro apoyo.





domingo, 11 de diciembre de 2011

Revisión

Estoy viendo cómo estáis actualizando, con lo cual estáis haciendo lo correcto, pero esta semana no voy a revisar: el porqué se debe a que la semana pasada estuve corrigiendo todos los blogs para poner la nota global y necesito un descanso de notas hasta el domingo que viene, donde pondré la calificación de esta primera revisión de la segunda evaluación. Así que, los que hayáis actualizado, si volvéis a hacerlo esta semana que viene, os valdrá para tener una mejor nota,

De paso, los que habéis suspendido esta actividad del blog, ya sabéis lo que tenéis que hacer: a hacer entradas más elaboradas, largas y variadas. Espero poner muchas mejores notas en el blog en la próxima evaluación, pero necesito vuestro trabajo.

sábado, 10 de diciembre de 2011

¡Que viene la Navidad!

Yo soy de esas personas que aún les gusta la Navidad. Es verdad que acabas un poco hastiado y aburrido de tanta comida/cena de compromiso (que si familia, que si compañeros, que si amigos...que si más familia), pero yo no he perdido aún ese espíritu infantil ante la llegada de estas fechas tan señaladas, que diría nuestro accidentado monarca. No sé si será porque soy muy naif, o porque estoy atontado o por qué, pero me gusta saber que llegan, hacer regalitos, cenar el día de Nochebuena con mis padres, mi hermano y su familia (ya que mi hermana, al vivir en Chicago, no puede venir para esa noche), organizar la cena de amigos, quedar con gente a la que hace mucho que no ves.

Así, el sábado que viene ya tenemos la mítica cena de amigos, donde nos juntamos entre 25 y 30 personas (el grupo de los íntimos, de los más cercanos) y que tiene el amigo invisible más chusco y divertido de la historia. Desde tiempos inmemoriables, cada uno tiene que ir a la cena con un regalo, el más espantoso que se encuentre en una tienda y decir que este año se ha portado muy bien y que es muy valioso. Solo te puedes gastar tres euros y los regalos son verdaderas atrocidades, muchas "made in China". Luego, se reparten al azar (mentira, siempre hay algún cabrito que te la tiene jurada y consigue que el repartidor te lo coloque) y cada uno tiene que adivinar quién ha comprado semejante porquería. La que montamos el año pasado en un restaurante hipermegafino e hipermegacaro de la capital fue tremenda. Pero esa es otra historia que prefiero obviar...

También la Navidad es el momento de la vuelta a casa de amigos míos que viven fuera de España, como mis amigos A. y Y. que viven en Munich, y con los que tengo siempre una comida obligatoria en un japonés del que somos fans y una visita por las tiendas de cómics de Madrid (los dos son grandes lectores), donde nos metemos con todos los frikis, que parecen extras de "The big bang theory"; también llegan P. de Londres, K. de París o A. de Berlín, y de alguna manera u otra acabo quedando con todos, a pesar de los compromisos sociales y familiares de cada uno. Y, por supuesto, la llegada más importante, la de mi hermana con mis tres monstruitos de sobrinos, que suele ser para Nochevieja, pero que este año, para mi desgracia, no se producirá (con lo que tendré que esperar al verano).

Pero las Navidades traen otra cosa horrible: los tumultos en el centro. Y es que la zona de Sol-Callao-Gran Vía se pone insoportable durante estos días. Se supone que muchos van a comprar, pero en realidad lo que van a hacer es pasearse arriba y abajo, con gorros estúpidos comprados en la Plaza Mayor (ay, Don Benito Pérez Galdós, para lo que ha quedado su plaza). Es lo que mi amigo A. llama "el tontódromo", gente que no compra nada pero que molesta en todas partes.

Ayer, aprovechando el día de fiesta convencí a mi amorsote para que nos fuéramos al centro y miráramos posibles regalos de Navidad/Reyes, más que nada, para tomar nota y no meter la pata. Así, iPad en mano, íbamos tomando fotos de todo aquello que queríamos para luego mandar un mensajito vía mail con las fotos. Es lo que tiene el mundo iPad, que ni la memoria ya la tengo que ejercer. Pues bien, insoportable es poco decir. Todo era un horror de gente, mi amada Fnac (donde tarde o temprano me pondrán una estatua, por todo el dineral que allí he dejado de mi sueldo) estaba de bote en bote y no había manera de pasear y ver las cosas a gusto, ni de hacer las fotos en condiciones. Huímos de allí para comprobar que la gente está loca, y es capaz de hacer una cola de tres horas o más para comprar lotería en Doña Manolita, como si solo tocase allí. La gente está fatal de lo suyo.

Se me ocurrió entrar en el H&M para mirar un jersey (para pedir en el amigo invisible de la familia política) y me quise morir de gente y de calor. Huyendo de allí, nos metimos en el Zara a mirar unos zapatos, y peor aún. Acabamos huyendo también de allí y nos refugiamos en Generación X, esa cadena de tiendas de productos frikis que se extiende por Madrid como un Inditex para gente con mayor nivel intelectual pero menor éxito social que los compradores de la cadena textil (carnaza de Hombres y mujeres y viceversa, especialmente las adictas al Stradivarius). Allí, como un friki más acabé comprándome una camiseta negra con un escudo con un huargo que dice "Winter is coming". A buen entendedor, pocas palabras basta, pues ya sabrán de qué hablo.

Tras un café en un sitio chulísimo que han abierto en el barrio del Triball (ese barrio artificial que han creado para acabar con la prostitución que arrasaba en la parte posterior de la Gran Vía, que poco a poco va reduciéndose), nos dirigimos a la calle Fuencarral, para reunirnos con algunos amigos, puesto que uno de ellos, que toca la batería en un grupo de soul, tocaba esa noche, y ahí teníamos que estar como groupies para hacer bulto y que aquello fuera un éxito. Pero esa es otra historia...a contar en el siguiente capítulo.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Liberado

Tras una horrible semana, en la que solo he hecho una cosa, corregir, llegó el viernes. Después de varias semana, podría recuperar del todo mi vida, descansar, pasear, vaguear en casa, ver la tele, escuchar música tranquilo, actualizar mis blogs, buscar discos en play.com para comprar compulsivamente, salir con mis amigos...Pero el viernes no pude. El cansancio me tenía agotado y exhausto. Además, por la mañana, tuve un bajón de tensión mientras daba clase y sentí que perdía el conocimiento, pero bebí un poco de agua, seguí explicando la estructura de un cuento de "El conde Lucanor" y me excusé para mojarme un poco la cara en el baño antes de que me cayera de verdad. Esto es lo que se dice ser todo un profesional: no dejé de dar la lata a mis alumnos más de diez segundos.

En casa, tras una larga e intensa reunión, me tiré en el sofá todo lo largo que soy y no hice más que hablar de iPad a iPad con mi amigo A., que emigró a tierras germanas a ganar el doble de lo que ganaba en Spanien. Me recomendó una página web de películas bizarras y extrañas de manera que todavía me producen pesadillas los horrores estéticos que allí aparecían, y eso que solo vi las carátulas. También me comentó cómo seguía con pasión vía Internet el reality español cateto por excelencia, "Granjero busca esposa". Su novia se tiene el cielo ganado, la pobre.

Como el panorama televisivo me condenaba a ver o Callejeros (con el tema "Fin de fiesta", sobre ese concepto tan horrible y espeluznante que los españolitos jóvenes llamáis "irse de fiesta") o Sálvame Deluxe, me refugié en los clásicos, Alfred Hitchcock, el rey del suspense, pero tenía tanto sueño que me desmayé, metafóricamente hablando en mi cómodo sofá.

Con el sueño recuperado y en plena forma (y sin ese peso en la conciencia que es ver vuestros estupendos exámenes y/o trabajos encima de mi mesa de trabajo sin corregir), nos fuimos hacia el centro de esa ciudad llamada Madrid (la que está más allá de San Blas), porque habíamos quedado para un plan diurno, es decir, estar todo el día en la santa calle con mis amigos, hasta que el cuerpo aguante que, con la edad avanzada que ya vamos teniendo, cada vez es menos.

Si el sábado pasado fui a ver una exposición de un estupendo fotógrafo y diseñador gráfico, Juan Gatti (totalmente recomendable), esta vez tocaba ver la exposición sobre el diseñador Yves Saint Laurent. Para que veais qué polifacético soy, lo mismo veo arte, que pintura, que diseñadores de moda, que me voy al Expomanga...

El caso es que la exposición muestra los trajes más significativos de uno de los diseñadores más importantes de la historia, con modelones desde los 60 hasta nuestros días. Hay de todo: desde modelos clásicos que se han visto copiados cien veces en todas las películas hasta verdaderas mamarrachadas que nadie en su sano juicio ni compraría ni menos llevaría puesta.

Como a mí el mundo de la alta costura me acaba aburriendo, me fui a la tienda de la sala de exposiciones y vi una bolsa que ponía el mensaje "Duchamp es inocente". A ver quién recuerda esto cuando hable de Duchamp y las corrientes vanguardistas (especialmente del Dadaísmo). Una vez reunidos todos, nos fuimos a comer a un restaurante clásico madrileño, el Rosell, donde comimos un buen cocido madrileño. Qué cosas curiosas de la vida, cuando mi madre nos ponía cocido, yo me ponía furioso y no quería comerlo. Ahora, que no lo como nunca porque yo no lo hago, me parece un delicatessen. La evolución del hombre soltero.

Con el estómago (demasiado) lleno, rodamos hasta casa de mi amiga E., que vive al lado, donde nos invitó a un café y donde nos atrincheramos hasta las tres de la mañana. No pudo echarnos de ninguna manera, la pobre. Bueno, ella tuvo la culpa, puesto que puso esa máquina del diablo que es la Wii y nos obligó a jugar al Wii Sports Resort. Al principio, nadie quería. Después, todo eran gritos, piques y discusiones por ver quién ganaba. Como niños pequeños.

Y ya es domingo, y me sigo sintiendo liberado, por lo que me apetece escribir mientras escucho el que para muchos fue el disco del año pasado, de un grupo norteamericano indie llamado Beach House. Y cuando acabe, pondré otro disco y me pondré a escribir en mi otro blog. Y sabré que no tengo que corregir, que puedo dedicar la tarde a leer, a terminarme de una vez "Juego de tronos", a seguir releyendo "Misericordia" (para que veais, por pura solidaridad me lo estoy releyendo y haciendo lo mismo que os he mandado), a leer los comentarios que me pongáis (porque yo pongo comentarios a todo el mundo, pero a mí no me comenta ni el Tato; tenéis que recordad que de comentarios vive el blog, si no, se muere de inanición y hastío).

domingo, 27 de noviembre de 2011

A corregir

Voy a comenzar la corrección de los blogs, pero no vais a encontrar ninguna nota, posiblemente, porque lo único que voy a hacer es leerlas, tomar notas para la evaluación y pasar a otra. El miércoles, volveré a entrar y pondré una nota global de la evaluación. Algunas serán altas, muchas otras no tanto. Ya dije que iba a ser bastante exigente con este trabajo. Suerte a todos.

Melancolía

¿Qué harías? ¿Cómo reaccionarías si supieras que el fin de la vida en la Tierra está a punto de ocurrir y no puedes hacer absolutamente nada?

Esa es una de las premisas de las que parte "Melancolía", la nueva película de uno de los directores más personales, marcianos y extraños del cine actual, el danés Lars von Trier. Y esta fue la película que ayer, sábado cultureta, tuve a bien ir por la noche.

Sábado por la mañana: madrugón total para corregir exámenes de 4º A (por cierto, resultados muy buenos en general). No pasaba nada, el viernes, tras ver una horrenda, aburrida y patética película de terror (House of the devil), me entró sueño y me fui a mi nueva camita viscolátex. Tras un buen rato corrigiendo, supliqué por que me sacaran de casa y nos fuéramos al centro, a tener un día completo de sol, tapas, exposiciones y cine. Y así fue.

Después de hacer una visita rápida a la calle Fuencarral, con parada técnica en La Ardosa I (sita en la calle Colón, el bar donde se sirve la mejor tortilla de patatas de Madrid), paseamos hasta el Tiger (la zarrien haus de moda) para llegar a La Ardosa II (donde se sirven las mejores bravas de todo Madrid). Un café y una exposición de fotografía maravillosa, de Juan Gatti, en la sala de exposiciones del Canal de Isabel II. La sala es un antiguo depósito de agua y, en la parte superior, había una proyección de las fotografías ocupando toda la cúpula, que se veían sentado en unos pequeños sofás. Totalmente recomendable.

Una vuelta por mis antiguos barrios (Malasaña y Argüelles) y entré a ver la película de Lars von Trier. Yo entré con miedito, puesto que con este autor o sales encantado, o sales echando pestes. En su última película, Anticristo, salí de la segunda forma. De esta, todo lo contrario. Me encantó, pero no es para todos los gustos.

La historia se divide en tres partes: introducción, primera y segunda parte. En la introducción, una cámara hiperlenta va mostrándonos a los dos personajes principales anunciándonos el final de la película ya desde el principio, para que no te hagas ilusiones de finales felices.

La primera parte está dedicada a Justine (interpretada por Kristen Dunst, la novia de Spiderman en las películas del héroe arácnido, aunque el papel lo escribió para nuestra Pe, pero que no pudo hacerla porque estaba en pleno rodaje de la última de los Piratas del Caribe). Es su boda, y ella, en vez de sentirse feliz, se ve cada vez más desgraciada y melancólica, montando un número tras otro, con un ambiente familiar algo desquiciado. Ella es la primera en simbolizar el título de la película, pues su eterno estado depresivo hace que todo se vaya a la basura.

La segunda parte está dedicada a Claire, la hermana de Justine (interpretada por la actriz francesa Charlotte Gainsbourg), que simboliza la racionalidad, la serenidad, vamos, todo lo contrario a su hermana. Pero de repente se produce algo que va a cambiar esa forma de ser: un planeta se acerca peligrosamente a la Tierra, tras haberse salido de su órbita, y cabe la posibilidad de que se estrelle contra nuestro planeta. Su paranoia va en aumento mientras intenta salvar a su hermana de una depresión destructiva total. Cuando el desastre parece inminente, ambas reaccionarán de forma totalmente opuesta a lo que nos imaginábamos. Y ahí llega la reflexión, ¿y tú cómo reaccionarías? Yo sé que de cualquier forma menos con racionalidad, así soy de visceral.

Una película extraña, rara, melancólica, simbolista, profundamente estética pero que te hace pensar mucho. La idea que defiende el director es terrible: el mundo merece desaparecer por estar lleno de maldad. Yo no creo que así sea, hay maldad entre nosotros, sí, pero hay mucha más bondad. O al menos, así quiero creerlo.

Para quienes quieran investigar sobre este director tan peculiar, os recomiendo ver películas tan interesantes como, a veces, deprimentes, por la visión tan negativa de la condición humana que siempre presenta: Rompiendo las olas, Bailando en la oscuridad (mi favorita, con la gran Bjórk, cantante chiflada islandesa, de protagonista), Dogville (con Nicole Kidman, que juró no volver a trabajar con ese señor porque casi la vuelve loca) o esta Melancolía que me ha sumido en un estado parecido (bueno, eso me lo ha producido el ver los resultados de algunos exámenes de Tercero).

Os dejo con el tráiler de la película.

martes, 15 de noviembre de 2011

Inquietud

Cuando uno va cumpliendo edad, se da cuenta de que no tiene tiempo que perder, que quiere ver todo, disfrutar de todo, porque llegará un momento en que ya cada vez te apetezcan menos cosas y quieras una vida más tranquila en casa. Es por ello que me apunto hasta a la apertura de un sobre vacío.

Así, el jueves pasado mi amiga E., profesora de Lengua como yo y Jefa de Estudios en un instituto del centro de Madrid, nos invitó a todos los amigos a un concierto que se celebraba en la sala Galileo Galilei, en el barrio de Argüelles, famoso por haberme tenido como vecino durante tres años. El concierto era de un grupo llamado Los Pilotos, en el que el teclista es su hermano, famoso por ser teclista del grupo de rock indie-alternativo más famoso de España, Los Planetas; vamos, que su hermano es una estrella independiente.

Y como yo me apunto a todo, pues allá que fui. Directamente del Juande, me fui al centro y como tenía tiempo, me di una vuelta por mi antiguo barrio (Malasaña) a ver tiendas tan curiosas como Curiosite (la tienda de regalos más originales de todo Madrid), donde me compré una figurita de Kurt Cobain, el suicida cantante de Nirvana, para que haga compañía a la de Amy Winehouse, en la estantería que en casa tengo dedicada a estrellas muertas en extrañas circunstancias (pronto hará compañía a ellos dos una de Michael Jackson de zombie que ya eché un ojo).


Después, me pasé por Tiger, mi "zarrien haus" (tienda de zarrios-tratos inútiles) favorita, para ver qué trasto para Navidad compro para que sirva de adorno a mi mansión. De ahí me fui a "La mañica", uno de los bares más infectos del barrio de Argüelles donde me esperaban mi amiga C. y mi amigo J. Fueron llegando poco a poco todos mis amigos, que en cuanto hay algo gratis se apuntan todos, y entramos al concierto con nuestras invitaciones V.I.P.

El concierto fue toda una experiencia: uno con un ordenador metiendo electrónica, el otro con una guitarra metiendo distorsión y en medio una enorme pantalla 3D con todo tipo de juegos visuales que nos tuvo absortos. Acabado el concierto, fuimos al backstage a saludar a los artistas y a comer y beber de gorra, que es para lo que siempre se va al backstage. No pudieron firmarme el disco (en vinilo, por supuesto, que soy un cultureta) porque me lo dejé en casa, pero prometieron hacerlo en el siguiente concierto.

Lo malo es que tanta inquietud cultural me pasa factura, y al día siguiente, al sonar el despertador y saber que tenía que ir al Juande a esparcir mi amplia sabiduría con mis queridos alumnos, quise morirme y meterme en la cama de nuevo. Pero como antes que el ocio, siempre está el negocio, me fui para allá y en ningún momento pudo nadie notar mi cansancio tan devastador. Es lo que tiene ser un gafapasta y un cultureta, que salir luego te deja para el arrastre. Especialmente cuando uno ha sobrepasado la horrenda frontera de los 40. Anda que me iba a cansar yo cuando tenía 20. Pero la inquietud cultural nunca se pierde, ni con 20 ni con 40.

Hecho

Pues ya está, ya he corregido todos los blogs. A mirar los comentarios y a hacerme caso. Esta vez he tardado un poco más, pero es que mis obligaciones me han tenido atado.

martes, 1 de noviembre de 2011

Revisión finalizada

Ya están todos y cada uno de vuestros blogs revisados y comentados. Por favor, leed los comentarios y seguid las instrucciones. En general, he visto un apalancamiento bastante importante, un racanerío en las entradas, una relajación general. Ya lo hablaremos en clase, pero vuelvo a insistir en la importancia que tiene esta actividad en la nota global, así que ya os podéis poner las pilas. Además, aquí os pongo la lista de alumnos que no han actualizado y van caminito del suspenso en el blog (y bajada espectacular y/o suspenso en la evaluación):
4º A: Adrián, Sandra G. y Rubén S.
4ºB: Fernando B.
4º C: Alejandro G.

domingo, 30 de octubre de 2011

Segunda revisión

Recordatorio breve: entre hoy y mañana voy a hacer la segunda revisión de los blogs, así que estén atentos y hagan sus entradas para su evaluación por mi parte durante este puente. He podido ver que mucha gente ya ha cumplido, otros muchos no. También recuerdo que, si se desea una buena nota, una entrada a la semana será insuficiente para alcanzar las puntuaciones máximas. Muchas gracias y a trabajar.

domingo, 23 de octubre de 2011

Cosas que hacer cuando uno está enfermo

El viernes fue un día durísimo para los alumnos de 4ª A y 4ª C de la ESO del Juan de Valdés. Cuando vieron que no era su queridísimo profesor de Lengua el que entraba en el aula sino un sustituto, se temieron lo peor. ¿Habrá decidido abandonar la enseñanza tras nuestra negativa a aprendernos bien las leyes fonéticas? ¿Se habrá marchado al exilio tras repetir varias veces a algunos alumnos que escriban en sus blogs, sin resultado alguno? ¿Habrá huido porque no quiere repetir quinientas veces cómo va a ser el examen, tras lo ocurrido el miércoles pasado en 4º A?

No, nada de eso. Todo fue el horrible catarro que fui arrastrando durante toda la semana y que el jueves por la tarde acabó de dejarme hecho polvo, con lo que el viernes fui al médico y me pidió reposo. Ahora, ya con el peligro de una muerte inminente alejándose de mi vida (sí, ya sé, solo era un catarro, pero tengo derecho a dramatizar, ¿no?), puedo contaros qué fue de mi vida durante ese día aciago.

Pues dormir principalmente es lo que hice, "sudar el catarro", como se dice coloquialmente. Cuando por fin tuve fuerzas para levantarme y tomarme un zumo de vitaminas C por un tubo, junto a un café calentito, me senté frente al televisor para disfrutar de esos programas matutinos que nunca veo por estar enseñando mi mucha sabiduría a unos adolescentes ávidos de ella. Inmediatamente me di cuenta de que nada me perdía. AR atacaba en Telecinco, mezclando churras (historias de Acorralados, Belén Esteban, la Duquesa de Alba...) con merinas (el fin de la violencia de ETA, desapariciones de niños y otras noticias amarillistas, política...), todo sin ton ni son, sin pies ni cabeza. Mi cabeza estallaba (no sé si era AR o la enfermedad que sufría en ese momento) y decidí quitar la tele. Intenté leer, a ver si acabo de una vez este Juego de tronos, que me está costando más de lo que creía. Nada, al rato, acabé abandonándolo por un libro de tiras cómicas del gran Carlos Areces, el humorista más bizarro y surrealista de la España actual.

Como leer acababa mareándome (la enfermedad se agravaba por momentos, la Parca se acercaba a mí, acechándome con su guadaña), decidí poner la tele. Como el canal que quedó fue T5, allí apareció ese programa del averno llamado Mujeres y hombres y viceversa, que hace que todo ser humano pierda la esperanza de que en nuestro país haya vida inteligente. Tras cinco minutos en el que chonis e imitadores de CR9 discutían por citas más falsas que un euro de madera, me pasé a la MTV, donde ponían "Cita con mi madre", un programa aún más falso pero que al menos tiene la gracia de lo impostado, de lo irreal. En él, un joven norteamericano busca desesperadamente novia, y para ello tiene cita con tres madres que intentarán vender a su hija como la mejor candidata.

El protagonista, siempre un intelectual cuyas aficiones son hacer surf, ir al gimnasio y bailar imitando a los negros, sin él serlo, no puede ver las caras de las hijas, solo las de las madres. Finalmente, elige a ciegas a una candidata, resultando ser la más guapa, cómo no. Viendo el programa, creía que deliraba, que era la enfermedad la que estaba creando imágenes tan absurdas como las que aparecían en la enorme pantalla de mi televisión.

Tras una frugal comida, una visita al médico y a la farmacia. De vuelta a casa, decidí que mi vida tenía que culturizarse antes de morir esa misma noche, por lo que decidí quitar Sálvame para escuchar el nuevo disco de Björk (la reina del hielo) y leer algunos blogs de cómo ser moderno en Madrid. Así, descubrí que hay una exposición de Delacroix en CaixaForum, de obligado visionado para mis alumnos de 4º (véase próxima entrada en este vuestro blog).

Por la noche, un nuevo capítulo de la imprescindible y terrorífica American Horror Story, tras ver un nuevo capítulo del terrorífico y totalmente prescindible reality show El Campamento, donde los niños que Supernanny no pudo salvar con sus consejos (y su pizarra de tareas y recompensas) se han convertido en unos malotes muy muy chungos que gritan y maltratan a sus padres. Ay, si hubieran hecho caso a Supernanny, no estarían ahora como están.

Cuando ya mi cuerpo no me pedía otra cosa más que dormir y recuperarme, me fui (más bien, me arrastré) a la cama. Tras un fin de semana de reclusión y tratamiento, estoy en disposición de anunciaros que mañana volveré al cole con más fuerza que nunca y ganas de llenar vuestra cabeza de datos totalmente útiles para vuestras vidas (presentes y futuras). Gracias por los mensajes de apoyo que, a buen seguro, escribiréis a continuación para desear mi pronta recuperación. Hasta mañana.

domingo, 16 de octubre de 2011

1ª revisión

Queridos alumnos, ya está hecha la primera revisión. Me he ocupado esta vez de poner un comentario (bueno, y en muchos casos, más de uno en varias entradas) para indicaros cómo van los blogs, después de leer todo lo que habéis hecho hasta ahora. Leedlos aténtamente, corregir lo que pida en algunos casos y seguid mis consejos si queréis sacar una buena nota en esta parte de la asignatura.

Solo dos alumnos no han sido evaluados en esta revisión, ambos de 4ºA: Ruben y Bruno. Por favor, mirad vuestros blogs y leed el comentario que os pongo en la entrada. Tenéis de plazo hasta mañana.

domingo, 9 de octubre de 2011

No me llames profe

Lo mejor de ser profesor es cuando os vais del colegio para siempre. Vaya inicio polémico, ¿eh? Parece que lo que digo es que estoy deseando que os larguéis para no veros jamás. Pero no es eso lo que quiero decir. Lo mejor de ser profesor es que cuando os vais del colegio para siempre, comienza una nueva forma de relación que es incluso mejor que la anterior. Desaparece la distancia profe-alumno que es inevitable crear, si quieres que, como profesional, funcione tu clase.

Es entonces cuando se crea un vínculo basado muchas veces en los buenos recuerdos y la nostalgia que surge de una y otra parte, pero también una relación de adulto a adulto, de manera que podemos conversar de cómo nos va la vida, cuando venís a vernos pasado un tiempo, y podemos tomar un café hablando de todo un poco.

Si hay algo de lo que esté orgulloso y satisfecho de mi trabajo es que mantengo con muchos alumnos una relación de amistad una vez pasada nuestra etapa educativa juntos. Y me refiero a alumnos ya muy mayores, puesto que a pesar de mi juvenil aspecto, llevo ya muchos años aquí en el cole, pasando por mí varias generaciones de alumnos.

Así, todos los años voy al cumpleaños de N. , exalumna que estudia para ser diseñadora de moda, que celebramos con su familia en un restaurante chulo del centro de Madrid; fui a la boda de M., de la que fui tutor hace ya siglos; me encuentro con V., licenciado en Turismo, en todos los conciertos habidos y por haber en Madrid y los comentamos juntos; quedaré con Y., futuro profesor, esta misma semana para ir a la Filmoteca Nacional a ver una película del ciclo de John Waters, el rey del cine trash; hablo casi todos los días con A., T., L., I. y otras decenas de exalumnos por Facebook, comentándonos unos a otros cualquier chorrada que pongamos...

El viernes pasado tocaba quedada con tres de mis exalumnos más queridos, I., C. y B., los tres estudiantes universitarios ya. Con ellos tengo una cita ineludible todos los años: nos vamos a un festival de cine de terror aquí en Madrid y nos tiramos un fin de semana entero viendo películas con alto contenido en hemoglobina y zombies, junto a todos mis amigos que también vienen y un sobrino mío. Pero de vez en cuando quedamos para irnos a dar una vueltecita por el centro, especialmente por la Fnac, ese templo sagrado para los cuatro. Yo acabé comprándome dos packs de series y C. un bizarrísimo disco de funk, que tenía una pinta espantosa, lo que supuso un cachondeíto tremendo toda la noche.

Luego nos fuimos a cenar: yo propuse ir al Musashi, un japonés barato y delicioso, y B. e I. inmediatamente secundaron la moción, quedándose solo C., que nunca había comido la deliciosa gastronomía japonesa. El pobre se quedó con hambre, me temo, pero nosotros nos pusimos ciegos a tallarines, empanadillas gioza, ternera teriyaki, kakiage don y sushi.

Tras la cena, nos fuimos a un café en el barrio de Malasaña, donde estuvimos charlando de todo aquello que nos gusta: cine, libros, series de televisión, nos metimos con Cheers y El barco...Como vimos que allí podíamos coger juegos de Trivial, decidimos echarnos una partidita, para demostrarme que ya me superaban en conocimientos. Por supuesto, les gané. Pero sudé para ello, porque me tocaban preguntas imposibles y C. siempre iba por delante. Las risotadas que nos dimos fueron bien escandalosas.

Vencedor, decidí retirarme antes de que me humillaran. Y es que a pesar de todo sigo siendo su profe, y tengo que mantener el estatus. A pesar de todos los años, muchos me siguen llamando "profe", y yo les pido que no lo hagan, que ya es hora de que pasen página. Ya hemos dejado de ser profe-alumnos. Ahora, somos amigos y punto.

domingo, 2 de octubre de 2011

Perdidos en un barco

Todos vosotros, queridos alumnos, ya me conocéis mi aversión y aborrecimiento general por la series hechas en nuestro país, puesto que tenéis que sufrir mis comentarios sarcásticos y, a veces, corrosivos sobre alguna de vuestras series españolas favoritas. Y es que es un misterio muy grande lo que ocurre en nuestro país.


Mientras que en el resto del mundo triunfan series venidas de las Américas que destacan por una calidad extraordinaria, por tener buenos actores y guiones, crear ideas nuevas y divertidas, no repetirse en los mismos esquemas y clichés, en nuestro santo país los creativos televisivos solo se dedican a fusilar ideas extranjeras para hacerlas después con actores malos, cuya única virtud es quitarse la ropa mientras farfullan palabras que nadie entiende, puesto que no saben vocalizar.


Pero peor es cuando el creativo de marras intenta hacer una serie típicamente española (pero siempre imitando algo que ha visto en alguna serie buena americana): entonces el nivel de mamarrachez y desvergüenza llega a cotas inimaginables.

Cuando uno sabe que estas series tienen, encima, mucho éxito de audiencia, mientras que las grandes series americanas acaban relegadas a horarios intempestivos y a programaciones imposibles, le dan ganas de hacerse de otro país. Hoy voy a comentar dos series, una americana y otra española. La comparativa dejará bien claro este panorama tan desolador de nuestra santa televisión.

- Lost (Perdidos): durante seis temporadas, los creativos de esta serie mantuvieron en vilo a todo un planeta, a través de las vidas e historias de unos personajes abandonados a su suerte en una isla misteriosa, supuestamente abandonada, pero repleta de personajes bien siniestros, especialmente los habitantes originarios, los otros. Por medio de un guión milimétrico, en que todo estaba hilado y pensado desde un principio, avanzó una historia apasionante, cuyo final no fue del gusto de muchos de los losties, los fans absolutos de la serie. Una producción llena de buenos actores, paisajes impresionantes, exteriores e interiores llenos de detalles (para el episodio piloto compraron un avión y lo despedazaron, para simular el accidente que inicia todo). Había mucho dinero, sí, pero también mucho trabajo bien planeado y una forma de entender la televisión como espectáculo.

- El barco: durante una temporada, los creativos de esta serie fusilaron los guiones de Lost pero sin darle ni coherencia ni estilo alguno, la excusa de un barco en un mundo desaparecido y tragado por agua solo servía para tener desnudos a chicos y chicas jóvenes, cuya única labor actoral era quitarse la camiseta cada dos por tres. Ni un solo actor bueno, ni uno. Los guiones parecían escritos por desquiciados que pasaban de la comedia que no hacía gracia a una tragedia que solo daba risa. Y encima, como toda serie española, incluyendo personajes tópicos: el tonto del pueblo, el señor gruñón, la niña repelente, el malote de barrio, el malo malísimo...Todo sin pies ni cabeza, una historia que no saben ni de dónde viene ni a dónde va. Improvisan en cada capítulo, y se nota, en esos diálogos propios de simios. Estas son las series de España.

Asi que, queridos alumnos, si como patriotas que somos queremos salvar nuestro bello país de la incultura, de la mamarrachada sin fin, del retraso secular, es momento de decirle NO a las series malas. Y como la mayoría de ellas son españolas, hay que decir no, y buscar más allá. Que en un país como los US de A estén pasando por la edad dorada de la tele, y nosotros por una edad de descamisados y descerebrados, es para hacernos pensar que quizás estemos un poquito desfasados.

Y en próximos capítulos, Modern Family vs Cheers. ¿Existe el humor inteligente en España?

jueves, 29 de septiembre de 2011

Willkommen, Bienvenue, Welcome!!

Ahora sí, una bienvenida en condiciones. Bienvenidos a todos, espero que esta actividad sea la más grata de todo el año, aunque tendréis momentos de odiarla, sobre todo cuando las musas de la inspiración no se acerquen a vosotros. Pero paciencia, nos ocurre a todos, y llegan en el momento menos esperado.

Poco a poco irá creciendo en vosotros el gusto por expresaros, por escribir de lo que os gusta y de lo que no, haciendo salir de una vez por todas el personaje creativo que vive dentro de vuestro ser. Y yo espero disfrutar al conocerlo.

Mientras, yo iré contando chorradas mil, anécdotas, viajes, recomendaciones, órdenes, idas de olla, todo para hacer de este blog vuestro blog de referencia, de cabecera, ese blog que siempre lees cuando estás aburrido. O no. Probablemente será esto último. Quién sabe.

Pues hala, al tajo y a escribir como locos. Yo mismo empezaré con una entrada en condiciones este fin de semana.