Todos vosotros, queridos alumnos, ya me conocéis mi aversión y aborrecimiento general por la series hechas en nuestro país, puesto que tenéis que sufrir mis comentarios sarcásticos y, a veces, corrosivos sobre alguna de vuestras series españolas favoritas. Y es que es un misterio muy grande lo que ocurre en nuestro país.
Mientras que en el resto del mundo triunfan series venidas de las Américas que destacan por una calidad extraordinaria, por tener buenos actores y guiones, crear ideas nuevas y divertidas, no repetirse en los mismos esquemas y clichés, en nuestro santo país los creativos televisivos solo se dedican a fusilar ideas extranjeras para hacerlas después con actores malos, cuya única virtud es quitarse la ropa mientras farfullan palabras que nadie entiende, puesto que no saben vocalizar.
Pero peor es cuando el creativo de marras intenta hacer una serie típicamente española (pero siempre imitando algo que ha visto en alguna serie buena americana): entonces el nivel de mamarrachez y desvergüenza llega a cotas inimaginables.
Cuando uno sabe que estas series tienen, encima, mucho éxito de audiencia, mientras que las grandes series americanas acaban relegadas a horarios intempestivos y a programaciones imposibles, le dan ganas de hacerse de otro país. Hoy voy a comentar dos series, una americana y otra española. La comparativa dejará bien claro este panorama tan desolador de nuestra santa televisión.
- Lost (Perdidos): durante seis temporadas, los creativos de esta serie mantuvieron en vilo a todo un planeta, a través de las vidas e historias de unos personajes abandonados a su suerte en una isla misteriosa, supuestamente abandonada, pero repleta de personajes bien siniestros, especialmente los habitantes originarios, los otros. Por medio de un guión milimétrico, en que todo estaba hilado y pensado desde un principio, avanzó una historia apasionante, cuyo final no fue del gusto de muchos de los losties, los fans absolutos de la serie. Una producción llena de buenos actores, paisajes impresionantes, exteriores e interiores llenos de detalles (para el episodio piloto compraron un avión y lo despedazaron, para simular el accidente que inicia todo). Había mucho dinero, sí, pero también mucho trabajo bien planeado y una forma de entender la televisión como espectáculo.
- El barco: durante una temporada, los creativos de esta serie fusilaron los guiones de Lost pero sin darle ni coherencia ni estilo alguno, la excusa de un barco en un mundo desaparecido y tragado por agua solo servía para tener desnudos a chicos y chicas jóvenes, cuya única labor actoral era quitarse la camiseta cada dos por tres. Ni un solo actor bueno, ni uno. Los guiones parecían escritos por desquiciados que pasaban de la comedia que no hacía gracia a una tragedia que solo daba risa. Y encima, como toda serie española, incluyendo personajes tópicos: el tonto del pueblo, el señor gruñón, la niña repelente, el malote de barrio, el malo malísimo...Todo sin pies ni cabeza, una historia que no saben ni de dónde viene ni a dónde va. Improvisan en cada capítulo, y se nota, en esos diálogos propios de simios. Estas son las series de España.
Asi que, queridos alumnos, si como patriotas que somos queremos salvar nuestro bello país de la incultura, de la mamarrachada sin fin, del retraso secular, es momento de decirle NO a las series malas. Y como la mayoría de ellas son españolas, hay que decir no, y buscar más allá. Que en un país como los US de A estén pasando por la edad dorada de la tele, y nosotros por una edad de descamisados y descerebrados, es para hacernos pensar que quizás estemos un poquito desfasados.
Y en próximos capítulos, Modern Family vs Cheers. ¿Existe el humor inteligente en España?
Toma ya, profe! Tú si que sabes! Había que dejarlo claro y tu lo has hecho a la perfección. No puedo estar más de acuerdo contigo.
ResponderEliminarPero aunque la mayor parte de las series españolas son basura, en EEUU también hay muchas series malas...
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ResponderEliminarPor supuesto que en EE.UU. Se hacen series malas, pero también muy buenas, algunas son verdaderas obras maestras que superan el cine de Hollywood con diferencia. Y en España es muy difícil encontrar una buena serie. Se quiere contentar a todo tipo de público y al final no se contenta a nadie que tenga un mínimo de criterio estético.
ResponderEliminarLa verdad es que estoy de acuerdo con ambos. Hay series malas, pero para que hayas series buenas también las tiene que haber malas, ¿no?
ResponderEliminarGran verdad.
ResponderEliminarPero me fastidia personalmente que seamos nosotros los que acumulemos las malas, y los americanos los que contrapesen con sus magníficas series.
¿Para cuando La que se avecina vs Aquí no hay quien viva?
La que se avecina y aquí no hay quien viva son la misma serie, con otros actores y con otros nombres....
ResponderEliminarNi hablar, no son la misma serie. Donde en ANHQV había diálogos ingeniosos y tramas divertidísimas, en LQSA solo hay aburrimiento, personajes insulsos y tramas aburridísimas. Solo se salva el personaje de Estella Reynolds, la madre vedette acabada de la chica joven. El resto, in-fu-ma-ble.
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